Improcedencia de despido por incumplimiento grave ante falta de instrucción adecuada
El empleador despidió a un conductor de bus por “incumplimiento grave” del contrato, luego de que chocara contra un paso bajo nivel. Alegó que el trabajador, con más de diez años de experiencia, actuó con negligencia al desviarse de la ruta asignada.
La Corte señaló que esta causal solo procede cuando el hecho revela dolo o una falta de diligencia tan grave que haga imposible continuar la relación laboral. Pero en este caso, el conductor había sido trasladado a un nuevo terminal, con buses más grandes y rutas céntricas, sin capacitación previa.
El tribunal del grado estimó que no existió incumplimiento grave, pues la empresa no acreditó ni perjuicio ni instrucción adecuada sobre las nuevas condiciones. La ICA confirmó esa conclusión: el accidente ocurrió a las dos semanas del traslado, lo que mostraba impericia más que negligencia.